Sergey
Mijaylovich Brin (en ruso: Серге́й Миха́йлович Брин) es un
empresario ruso, de origen judío, conocido por ser uno de los creadores de Google y
con un patrimonio estimado en más de 22,8 mil millones de dólares.
Brin conoció a Larry Page durante
unas jornadas de orientación para nuevos estudiantes en la Universidad de
Stanford. Aunque inicialmente chocaron, no tardaron en conectar y comenzaron a
compartir ideas. Les unía especialmente su interés matemático por la World Wide Web.
Fruto de esta unión nacería en 1996 BackRub, el buscador predecesor de Google. El proyecto
creció rápidamente y se dieron cuenta de que habían creado un buen motor de
búsqueda, que aplicaron a la web con excelentes resultados. Optaron por dejar
sus estudios en la Universidad y dedicarse por completo al buscador,
solicitando ayudas económicas a profesores, familia y amigos. Compraron
servidores y alquilaron un garaje en Menlo Park. La historia de Google Inc. había
comenzado.
Brin, Page y Google han sido
galardonados con muchos premios. Brin ha sido ponente en varios foros
académicos, empresariales y tecnológicos internacionales, incluidos el Foro
Económico Mundial y la Conferencia sobre Tecnología, Entretenimiento y Diseño.
En 2004 él
y Page fueron nombrados Marconi Fellows.
Brin está trabajando en
otros y más personales proyectos que van más allá de Google. Por ejemplo, él y
Page están tratando de resolver el problema de la energía mundial y los
problemas ambientales a través del área filantrópica de Google llamada Google.org, que invierte en la industria de la energía
alternativa para encontrar nuevas fuentes de energías
renovables. La compañía reconoce que sus fundadores quieren
"resolver los grandes problemas de la humanidad utilizando
la tecnología".
Un nuevo
concepto de buscador
La idea
de crear un motor de búsqueda surgió en el invierno de 1998 en Stanford, cuando
Brin y Page, todavía estudiantes, se hallaban realizando un proyecto de
investigación en común.
Profundamente
frustrados con las máquinas de búsqueda existentes en aquel momento, ambos
decidieron construir una más avanzada y más rápida. Una mañana se encontraron
en el campus de la universidad con Andy Bechtolsheim, un inversor de la firma
Sun Microsystems y ex alumno de la facultad. Persuadidos de que el proyecto que
acariciaban no era una idea descabellada, explicaron los detalles al inversor,
le hicieron una rápida demostración y consiguieron que, de inmediato,
Bechtolsheim les extendiera un cheque por valor de 100.000 dólares para que la
aventura diera comienzo.